¿Cómo están amigos?. Empezando este año que esperemos sea mejor que el anterior en todo sentido, sobretodo a nivel del fútbol que es el tema que nos apasiona. Hoy conversaremos acerca de los viajes largos que muchas veces tenemos que realizar y tienen que realizar los futbolistas para enfrentar a rivales que esperan en su sitio de origen y cómo esto repercute en el desenvolvimiento de los jugadores.
La semana pasada tuvimos ocasión de viajar hasta Elche (España) con el seleccionado de Perú de mayores comandados por Franco Navarro y un selecto grupo de dirigentes de la Federación de Fútbol y de la Agremiación de Futbolistas del Perú, así como un gran equipo de profesionales tanto del Comando Técnico como de jugadores.
Está demostrado que un viaje de más de 8 a 10 horas, e incluso de casi 12 horas, como son los viajes transatlánticos, disminuyen la capacidad aeróbica de las fibras musculares, independientemente de el tipo de músculo, grado de lesión o edad del jugador.
Por ejemplo, recuerdo mucho hace unos 6 a 8 años cuando fuimos por primera vez a Europa a un torneo de menores en Montegiu (Francia), tuvimos que jugar casi a los 2 días de haber llegado. Casi 5 a 6 jugadores en el segundo tiempo del partido debut presentaron síntomas de CALAMBRES, claro, no son lesiones musculares propiamente dichas, sino estados del músculo que conlleva fasciculaciones que duran solamente segundos pero con el dolor que todos ustedes conocen.
En los partidos subsiguientes estas molestias NUNCA más aparecieron. Esto lo comento para, aunque ya se conoce, se pasa por alto muchas veces, en esta clase de partidos. En esta ocasión, por ejemplo, tuvimos un jugador con una molestia mínima en el Recto Anterior del Muslo, Dicho jugador regresaba al Perú desde la zona asiática del orbe y pudo jugar el partido, pero el desgaste fue tanto que al final casi del partido ya los músculos agonistas y antagonistas del músculo, llamémosle afectado, si que rindieron la factura porque ya las molestias fueron muy fuertes y tuvo que ser cambiado.
Otro aspecto importante en estos viajes es el consistente en la alimentación, no es igual el tipo de alimento o sazón que hay en otras latitudes y sobretodo si se trata de la comida peruana, tan rica en condimentos y sabores. Tuvimos un poco que hacer de consejeros de cocina para la elaboración del arroz, ya que la primera noche era un tanto aguado y en poca cantidad. Aconsejamos que se elabore más graneado, ajo, etc. No les cuento el éxito que tuvo el Pollo al Vino con Arroz que se sirvió al tercer día. Aparte de estos detalles, cabe mencionar el tema de los horarios, no es igual desayunar o almorzar a una hora en que en Lima estábamos durmiendo, hay que ir GRADUALMENTE cambiando el horario, lo mismo acontece al regresar, como, al menos me sucede, que en horas de la tarde ya empiezan los primeros síntomas de sueño, cosa que a esas horas en Europa nos encontrábamos en nuestra cama.
Siempre estaré personalmente de acuerdo con este tipo de encuentros, ya que es la única manera de que el jugador peruano gane en experiencia, gane en personalidad en la cancha, que se adapte a cualquier superficie, a cualquier horario, que no extrañe a toda la familia. Realmente he podido observar que cada día el jugador peruano es más profesional, se cuida, avisa ante cualquier molestia, se alimenta con lo necesario, etc. Es la única manera de salir del subdesarrollo en que nos encontramos en el fútbol, y sin ánimos de entrar en temas políticos, puedo decir que éstos detalles y el tema de la PERSONALIDAD y ese deseo de GANAR TODO y el PSICOLOGICO tal vez sean las claves de que si el jugador peruano las cambia y se DA CUENTA de todas sus condiciones estaremos ante un gran cambio en nuestro fútbol y no sólo en RESULTADOS, que al fin de cuentas son muy subjetivos, sino a un cambio que se haga en base a CAPACIDAD y no en base a otros aspectos.
Hasta la próxima DR JULIO GRADOS CEL 99266677
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